“EL PROBLEMA DEL CENSO DE QUIRINO”

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PEDRO DE FELIPE contra ANTONIO PIÑERO (I)
“EL PROBLEMA DEL CENSO DE QUIRINO”
Por Pedro de Felipe del Rey
En primer lugar, veamos lo que dice Antonio Piñero de sí mismo:

Hay un escrito colgado en Internet, en el que se dice: “Preguntas y respuestas”, de fecha “Jueves, 18 de Agosto 2016”, en ese escrito, el profesor Fernando Conde reprocha a Antonio Piñero que haya opinado sobre su libro titulado: “Año 303. Inventan el Cristianismo.” Sin haberlo leído. Antonio Piñero le Contesta diciendo, entre otras cosas:

“Entonces, un libro que defiende una hipótesis como esa es un libro que no merece la pena leerse. Es sencillamente perder el tiempo cuando hay tantísimas cosas que leer.

“Y lo dice un filólogo, un escéptico, un racionalista, un agnóstico a quien le da igual que el resultado de su investigación contradiga sus propios presupuestos, que solo busca la posible y probable ‘verdad histórica’.”

Por tanto, vemos que Antonio Piñero dice:

Primero: referente a sus creencias: que es “un escéptico, un racionalista, un agnóstico”.

Segundo: referente a su aspiración: “que solo busca la posible y probable verdad histórica”.

Por tanto Antonio Piñero está en las antípodas de la aspiración de un cristiano que tiene la seguridad de llegar a la vida eterna que Jesús de Nazaret le ha prometido, todo lo cual Antonio Piñero niega.

Ahora volvemos a nuestro tema:

En relación con la fecha del nacimiento de Jesús de Nazaret en Belén, existe lo que se llama el problema del censo de Quirino. Muchos teólogos y comentaristas de los evangelios, desde los primeros siglos del cristianismo, han tratado de resolver este problema; pero ninguno lo ha consiguió.

“Este problema” consiste en lo siguiente:

Por una parte, el evangelio de Lucas dice: “Y, en aquellos días, sucedió que César Augusto publicó un edicto, para que todo el imperio romano hiciera declaración de sus bienes. Este primer censo se hizo siendo Quirino gobernador de Siria. Y todos iban a declarar sus bienes, cada uno a su ciudad. Y también subió José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, porque él era de la casa y familia de David, para hacer declaración de sus bienes con María, casada con él, la cual estaba en cinta. Y sucedió entonces que, estando ellos allí, se cumplieron los días de su embarazo, y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada.” (Lucas 2:1-7).

Por otra parte, esas palabras de Lucas dan lugar al problema que estamos tratando:

  1. Lucas dice que este censo “se hizo siendo Quirino gobernador de Siria”.
  2. Según Flavio Josefo, Quirino empezó a ser gobernado de Siria en el año 6 d. C.
  3. Y, según Mateo 2:1, Jesús nació cuando reinaba Herodes, el cual murió en el año 4 a. C.
  4. Por tanto, desde la muerte de Herodes, año 4 a. C., hasta el gobierno de Quirino, año 6 d. C., hay 10 años.
  5. En conclusión, ¿cómo puede ser ese censo hecho en el año 6 d.C. el causante de que Jesús naciera en Belén si entonces ya tenía 10 años de edad? Los 4 años de antes de morir Herodes más los 6 años hasta que Quirino hizo el censo en Judea. Y éste es “El problema del censo de Quirino”.

El profesor de Teología Wolfgang Trilling (1925-2005), con el fin de resolver todos los problemas de la cronología de la vida de Jesús, escribió un libro específico sobre este tema, titulado: JESÚS Y LOS PROBLEMAS DE SU HISTORICIDAD, Editorial Herder, 1985. Sobre el problema de referencia, dice: “Este empadronamiento, según Lucas (2:1-5), fue la ocasión exterior para que Jesús no naciera en Nazaret sino en Belén. Este ‘censo de Quirino’ ha sido desde siempre una crux interpretum (una cruz de los exégetas). Es, además un problema de historia, cuyo estudio se ha abordado repetidamente. Pero digámoslo de una vez: Hasta el día de hoy no se ha encontrado una explicación plenamente satisfactoria de esta noticia del Evangelio de Lucas.” (Pgs. 85-86).

En la actualidad, el catedrático de Filología griega, Antonio Piñero ha abordado este problema y ha publicado, en Internet, el siguiente artículo, que copio íntegramente; dice así:

“Cronología del censo de Quirino y sus problemas (654).

“Escribe Antonio Piñero.

“Examinamos hoy, brevemente en lo posible, porque estimo que la cuestión es bastante conocida.

“La cronología del censo de Publio Sulpicio Quirino, es mencionada por Flavio Josefo en Antigüedades de los judíos XVIII 1, 1, y lo sitúa en los años 6 de nuestra era tras el destierro de Arquelao por Augusto. El censo tenía una finalidad puramente fiscal / tributaria. He aquí el texto:

“‘Entonces Quirino (Cirenio), senador romano, que había tenido varias magistraturas y que había llegado a cónsul fue enviado por el César (Augusto) a Siria como juez de esta nación y para hacer una estimación de sus riquezas. Con él fue también Coponio, varón del orden ecuestre, para que se hiciera cargo del poder romano sobre los judíos. Quirino en persona se presentó en Judea, que formaba entonces parte de la provincia se Siria para hacer esa estimación de la riqueza de la nación y para disponer de los dineros de Arquelao. Al principio los judíos llevaron muy a mal este censo. Pero finalmente dejaron de lado cualquier tipo de oposición ya que fueron persuadidos por las palabras de Joazar, hijo de Beeto, que era el sumo sacerdote. Así que convencidos por estas palabras dieron cuenta de sus haberes sin mostrar ulterior oposición’.”

 

“Como es sabido, este censo supuso una revuelta armada (no en Judea, sino en la nacionalista Galilea!) dirigida por Judas de Gamala (denominado también probablemente Judas el Galileo y el fariseo Sadoc). Esta revuelta fue aplastada por Coponio y costó mucha sangre. En mi novela, junto con J. L. Corral, ‘El trono maldito’ (Planeta 2014) aparece este episodio novelado, pero siguiendo muy al pie de la letra lo que se puede saber por la historia.”

 

“El texto de Lucas es el siguiente:

“ ‘1 Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. 2 Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. 3 Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 4 Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, 5 para empadronarse con María, su esposa, que estaba en cinta’.”

“Las dificultades de que este censo fuera a) universal y b) que estuviera dispuesto por tribus (es decir, que los pertenecientes a una estirpe o tribu debiera ir a censarse no donde vivía habitualmente, sino en el lugar de origen de su familia, son muy grandes.

“1 La historia antigua no registra censo universal alguno ordenado por Augusto durante su reinado. Aparte del texto de Lucas, los antiguos anales del Imperio Romano no han conservado ninguna noticia de un censo universal durante el principado de Augusto, lo cual hace muy improbable que hubiera ocurrido. Es sumamente extraño que ninguna fuente histórica de la antigua Roma imperial de la época, y son bastantes, se haya hecho eco de un acontecimiento tan importante como debió ser un empadronamiento general de todo el Imperio, que hubiera movido a millones de personas. Autores cristianos muy tardíos, como Casiodoro (siglo VI), Isidoro de Sevilla (siglo XVII), y un diccionario bizantino llamado la ‘Suda’ (siglo X), en la voz ‘censo’, dan sin embargo testimonio de ese censo imperial e [sic] universal. Pero lo más probable es que tales autores hayan tomado la noticia ¡del propio evangelio de Lucas! Por consiguiente, su testimonio no tiene valor independiente.”

“2. La segunda dificultad: es inverosímil que en Israel pudiera llevarse a cabo un censo imperial durante el reinado de Herodes. Entonces habría habido dos censos, uno en tiempos de Herodes el Grande y otro después del destierro de Arquelao: Flavio Josefo presenta, tanto en sus Antigüedades de los judíos (XVII 355; XVIII 1-2.26.102) como en su Guerra de los judíos VII 253), el censo de Quirino como algo nuevo y sin precedentes.”

“Lucas afirma sin duda alguna que este censo ocurrió siendo gobernador de Siria Quirino y que a la vez eran los tiempos del rey Herodes el Grande. Ahora bien, esta situación resulta inverosímil. ¿Cómo iba a permitir este monarca soberano que un legado de Augusto hiciera un censo en su territorio? Tal posibilidad iba en contra de los derechos de un rey ‘socio y amigo del pueblo romano’, según las normas del Imperio.”

“Respecto a Quirino: fue legado de Siria entre Volusio Saturnino y Cecilio Crético (por tanto en los años 6 / 7). Algunos investigadores –movidos por el deseo de no dejar en mal lugar al evangelista Lucas e intentar compaginar los datos de este con los de Flavio Josefo- se preguntan si pudo saber sido Quirino dos veces legado de Siria y haber hecho dos censos.”

“Pero esto que es teóricamente posible (aunque sólo para Judea; de ningún modo para un censo universal) resulta de hecho de muy poca ayuda para la concordancia entre Lucas y Josefo ya que, en todo caso Quirino solo pudo ser legado de Siria por vez primera en los años 3 / 2 a. C. (ya que es el único año del que no nos consta el nombre del legado de Siria. Luego, ¡¡no en tiempos de Herodes el Grande, que había muerto en el año 4 a. C.!!”

“Mi juicio sobre Lucas es que actúa en este pasaje como hagiógrafo y no como historiador concienzudo que controla todos sus datos. Y como hagiógrafo en ese momento está en el plano de la leyenda, no en el histórico. Casi seguro que Lucas se equivocó en la fecha del censo de Quirino.”

“3ª dificultad: un censo romano no hubiera obligado a José a trasladarse a Belén. Además su esposa no habría tenido necesidad alguna de acompañarlo. La razón ofrecida por el evangelista Lucas, la necesidad de que José se trasladara a Belén, al lugar de donde procedía la familia, es también inverosímil. Porque, como hemos dicho ya, un empadronamiento tenía motivos fundamentalmente impositivos, de pagos fiscales a la hacienda imperial. Cada uno debía censarse y pagar sus tasas allí precisamente donde residía, no en donde era oriunda su familia. Los romanos no hacían censos tribales.”

“Además, María no era davidita, sino aarónida, si era pariente de Isabel (Lucas: José no era su padre biológico; y ella, María, era aarónida. Véase Lc 1, 5: ‘Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aaron, que se llamaba Isabel’.”

“O Flavio Josefo se equivoca o se equivoca Lucas: el lector debe escoger.”

“Por otro lado, Lucas es además inexacto con el sacerdocio de Anás: ni lo era en el año 29 (= año 15 de Tiberio), pues fue sumo sacerdote del 6-15… ni tampoco lo era con Caifás, sino simplemente su suegro influyente (Caifas fue sumo sacerdote del 18 al 36 d. C.). No era posible un sumo sacerdocio oficiado por dos sumos sacerdotes a la vez. Por tanto la formulación lucana es inexacta y no cuadra con las fechas del sumo sacerdocio de Anás. En conclusión, Lucas como hagiógrafo solo sabe más o menos que Jesús nació en tiempos de Herodes y a partir de ahí fabula.”

“Además los primeros cristianos no tuvieron interés… así que las leyendas debieron de formarse más bien tardíamente. Según el historiador judío de los siglos XIX-XX Salomo Reinach y Ch Guignebert (que lo cita en su obra ‘Jesús’, hubo cristianos que tomaron al pie de la letra el texto de Jn 8, 57 (véase la postal del día anterior: ‘Aun no tienes cincuenta años… y ya has visto a Abrahán…’) y pusieron la muerte de Jesús en tiempos de Claudio (entre el 41 y el 54)!. Otros, en tiempos de Nerón hacia el 58. Otros situaron el nacimiento en el año 9 (después de Arquelao!!!), y otros pensando que la crucifixión fue muy pronto, hacia el 21 (cuando aún no gobernaba Poncio Pilato en Judea, que comenzó en el 26!!!). Es decir, tenemos aquí otras fabulaciones cristianas primitivas que tampoco hacen caso de la cronología de Lucas o la interpretan muy a su manera.”

“Saludos cordiales de Antonio Piñero

Universidad Complutense de Madrid

www.antoniopiñero.com”

“Jueves, a 4 de Agosto 2016

Comentarios”

Vemos que, a lo largo de su artículo, Antonio Piñero hace estas tres afirmaciones:

PRIMERA: “1 La historia antigua no registra censo universal alguno ordenado por Augusto durante su reinado.” (La negrita y el subrayado son míos).

SEGUNDA: “O Flavio Josefo se equivoca o se equivoca Lucas: el lector debe escoger.(La negrita y el subrayado son míos).

TERCERA: “En conclusión, Lucas como hagiógrafo solo sabe más o menos que Jesús nació en tiempos de Herodes y a partir de ahí fabula.” (La negrita es mía).

Para tratar de entender lo que dice Antonio Piñero en ese texto precedente, voy a copiar completo el texto de Flavio Josefo, concerniente al censo de referencia, ya que Piñero sólo ha copiado la porción que pongo en negrita; el texto completo dice:

“LIBRO XVIII

CAPITULO 1

“1. Entretanto Quirino, un senador que ya había ejercido todas las magistraturas y que luego de pasar por todos los grados honrosos obtuvo el consulado, además de haber ejercido otras dignidades, llegó a Siria, enviado por César, para administrar justicia en esta provincia y hacer el censo de los bienes. Lo acompañaba Coponio, de la orden ecuestre, para que quedara al frente de los judíos con plenos poderes. Quirino pasó a Judea, que había sido anexada a Siria, para llevar a cabo el censo de los bienes y liquidar los de Arquelao. Aunque los judíos al principio no quisieron acceder a la declaración, luego, por consejo del pontífice Joazar, dejaron de oponerse. Aceptando las razones de Joazar, permitieron que se hiciera el censo de los bienes.

     Sin embargo, Judas, un gaulanita nacido en el pueblo de Gamalis, con la adhesión del fariseo Saduco, incitó al pueblo a que se opusiera. El censo, decían, era una servidumbre manifiesta, y exhortaron a la multitud a luchar por la libertad. Si tenían éxito, se aseguraban sus bienes; y en el caso de que lo tuvieran, conseguirían gloria y alabanza por la grandeza de su alma. Además la divinidad colaboraría en la obtención de esos designios, si emprendían grandes obras convencidos de su honorabilidad, y no dejaban nada de hacer para lograrla. Y en esta forma se aventuraron a algo sumamente temerario, pues sus palabras fueron aceptadas ávidamente. A causa de su predicación, no hubo desgracia que no provocaran, sumiendo al pueblo en infortunios con mucha mayor intensidad de lo que pueda imaginarse: guerras de violencia continua inevitable, pérdida de amigos que hacían más llevaderas las penas, acrecentamiento de los latrocinios, muerte de los mejores hombres, todo con el pretexto del bienestar común, pero en realidad con la esperanza de lucro personal. Se originaron sublevaciones, y por su causa numerosos asesinatos, en parte entre la misma gente del pueblo, pues estaban tan enfurecidos unos contra otros que no querían ceder ante el adversario, y en parte también por la acción de los enemigos. A ello siguió el hambre, que llevó a extremos vergonzosos, con capturas y destrucciones de ciudades, hasta que el mismo Templo de Dios fue sometido al fuego del enemigo. Fue tan grade el afán de novedades que llegó a perder a aquellos que fueron sus causantes. Judas y Saduco, que introdujeron entre nosotros la cuarta secta filosófica y contaron con muchos seguidores, no solamente perturbaron al país con esta sedición, sino que pusieron las raíces de futuros males con un sistema filosófico antes desconocido. Quiero decir algo en particular, tanto más cuanto que la adhesión de la juventud a esta secta causó la ruina del país.

  1. Desde muy antiguo había entre los judíos tres sectas filosóficas nacionales: la de los esenios, la de los saduceos y la tercera que se denominaba de los fariseos. Aunque hablamos de ellas en el segundo libro de la guerra judía, queremos ahora recordarlas en pocas palabras.”

(Ahora corta el relato y dedica los apartados 3 al 6 para la explicación de esas sectas).

Después, Flavio Josefo toma otra vez el relato y continúa así:

CAPITULO II

“1. Quirino liquido los bienes de Arquelao y puso fin al censo, en el año treinta y siete después de la victoria de César en Accio contra Antonio. Joazar, que se había enemistado con el pueblo, fue destituido y en su lugar fue nombrado Anán, hijo de Set.”

(OBRAS COMPLETAS DE FLAVIO JOSEFO. ANTIGÜEDADES JUDÍAS.

Acervo Cultural / Editores. Buenos Aires, 1961).

COMENTARIO A ESE ESCRITO DE ANTONIO PIÑERO

1) Antonio Piñero sigue un plan en sus escritos: no niega la existencia de Jesús de Nazaret, sino que habla y escribe libros sobre él.

2) Ahora bien, en sus escritos trata de desprestigiar a Jesús de Nazaret y los libros de la Biblia, que sustentan su Persona y sus obras como Dios y Hombre. He aquí un botón de muestra: dice que Lucas “fabula”.

3) Además, el escrito que comentamos es un excelente muestrario de esa forma de proceder:

PRIMERO: Coge un fragmento de un texto, y lo saca de su contexto, como vemos en el precedente relato de Flavio Josefo, del cual sólo ha cogido la parte que he puesto en negrita; así, el resto del documento (donde están las fechas) no lo cita; por eso, parece que el documento entero es sólo el fragmento que él ha copiado.

SEGUNDO: Como en la parte no copiada es donde están las fechas y los datos para entender ese documento, éste aparece como un documento que no aclara nada. Así, ese documento puede ser manejado por Piñero a su gusto y conveniencia, hasta que, al final, pasa a negar lo que dice el documento o parte de él. Así lo hace cuando dice:

“La historia antigua no registra censo universal alguno ordenado por Augusto durante su reinado.” Con esta afirmación, Antonio Piñero miente; porque el mismo Augusto escribió esto:

“Un segundo censo lo hice yo solo, con atribuciones de cónsul, durante el consulado de G. Censorino y G. Asinio.” (LAS RES GESTAE DIVI AVGVSTI; Apartado 8, 1). Ahora buscamos a qué fecha corresponde el consulado de esos dos cónsules mencionados, y hallamos que fueron cónsules en el año 746 de Roma (= año 8 a. C.). (FASTORVM ROMANORVM CONSVLARIVM, p. 107). (Estos documentos se pueden ver en la Biblioteca Nacional de España).

TERCERO: Más adelante, dice: “[…]. Casi seguro que Lucas se equivocó en la fecha del censo de Quirino”. Y después afirma: “O Flavio Josefo se equivoca o se equivoca Lucas: el lector debe escoger.”

“[…]. Lucas como hagiógrafo solo sabe más o menos que Jesús nació en tiempos de Herodes y a partir de ahí fabula.”

CUARTO: Es evidente que cualquiera que lea este escrito de Piñero, y no conozca la Biblia, quedará con una confusión mental que nunca querrá saber nada del mensaje de los Evangelios, especialmente del de Lucas.

QUINTO: Piñero hace astutamente su trabajo; pero, con sólo leer la parte del texto de Flavio Josefo, que él ha escamoteado, se ven sus siniestras intenciones hacia Jesús de Nazaret; pues ha copiado las 11 líneas primeras y ha escamoteado las 25 líneas restantes; precisamente donde está la fecha en la que Quirino “puso fin al censo, el cual Antonio Piñero dice que no existió.

HASTA AQUÍ EL COMENTARIO AL ESCRITO DE ANTONIO PIÑERO

En mi libro titulado: Jesús de Nazaret. Un personaje histórico, aparecido en el año 2000, resuelvo el problema del “Censo de Quirino” en las páginas 11-41; pero tiene 306 páginas; en ellas, se trata toda la cronología de la vida de Jesús de Nazaret; el libro tiene más de treinta gráficos y tablas. Además, las fechas están confirmadas astronómicamente, como se puede comprobar en el libro.

Pongo aquí un resumen sobre la fecha del nacimiento de Jesús en Belén (sin citar los documentos que están en el libro):

a)Primero se averigua la fecha del nacimiento de Jesús con relación a la muerte de Herodes el Grande, que murió en abril del año 4 a. C., y resulta que Jesús nació a primeros de octubre del año 5 a. C.

  1. b) El censo de Augusto fue publicado en el año 8 C. Los judíos se opusieron a que se hiciera el censo, por lo que, en Judea, el censo quedó sin terminar hasta que lo terminó Quirino en el año 6 d.C.
  1. c) En el año 8C., José y María no estaban casados todavía; por tanto, no tenían obligación de censarse; pero, en cuanto se casaron, ya eran una nueva familia; y, por tanto, tenían que ir a declarar sus bienes; como el censo, en Judea, estaba abierto, es decir, sin terminar, cualquiera podía ir a declarar sus bienes.
  1. d) Puesto que el censo era para saber los miembros de que constaba la familia y los ingresos que tenían, para, según sus ingresos, ponerles los impuestos que tenían que pagar. El hombre que era soltero pagaba más que el que era casado; por eso, tenía que ir la esposa también; pues no servía que uno dijera que era casado si no presentaba allí a su esposa.
  1. e) Por eso, fue María con José a Belén; llegaron allí de noche; y en esa misma noche, nació Jesús; era principios de octubre del año 5 a. C. Así, cuando fueron a declarar al censo, José pudo presentar allí, ante los funcionarios romanos, a su esposa, María, y al “hijo de ambos”, Jesús; por eso, Jesús quedó inscrito en el registro del censo.
  1. f) Los funcionarios romanos mandaron esos datos a Roma, donde fueron grabados en tablas de bronce, como “La Ley de las Doce Tablas”.
  1. g) En el siglo II, Tertuliano (155-220), que era un abogado (no cristiano) y vivía en Roma, por causa de su trabajo, visitaba los archivos del Estado romano; allí vio y leyó la “tabla de bronce” del censo hecho en Belén, donde están grabados los nombres de José, María y Jesús con sus ascendientes.
  1. h) Después, Tertuliano se hizo cristiano. Hacia el año 207, un tal Marción negó por escrito que Jesús fuera el Mesías anunciado en el Antiguo Testamento. Tertuliano lo rebatió diciendo: “[…] sobre el censo de Augusto, en fin, que los archivos romanos guardan como testigo fidelísimo del nacimiento del Señor. […]. Pero ahora también consta el censo decretado bajo Augusto en Judea por medio de Sentio Saturnino, en el cual se puede comprobar su linaje.” (Este escrito de Tertuliano se puede ver en la Biblioteca Nacional de España). En tiempos modernos, esas “tablas de bronce” fueron hechas cañones.

i)Además ahí vemos que el censo en Judea fue decretado por medio de Sentio Saturnino, y Quirino lo terminó.