La nueva Ley de Secreto Empresarial española ayudará a proteger la innovación y es especialmente relevante en campos como la biotecnología

Empresas
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times
Star InactiveStar InactiveStar InactiveStar InactiveStar Inactive

Ayer se celebró la jornada “Preservar la I+D. Patentar o Proteger el know-how” a colación de la Ley de Secreto Empresarial, cuya promulgación es inminente

  • El despacho Elzaburu, líder en el ámbito de la protección de las innovaciones empresariales, ha reunido a varios expertos para analizar las posibilidades que ofrece la normativa
  • “En nuestro país somos muy innovadores, como demuestra el número de peticiones de patentes, el problema es que hay mucho desconocimiento aún sobre cómo proteger la innovación”,aseguró Patricia Salama, experta en patentes biotecnológicas de Elzaburu

 Madrid, 24 de enero de 2019. – España contará finalmente con una Ley de Secreto Empresarial, tras aprobarse en el Congreso el pasado diciembre y cuya publicación en el BOE es inminente. Hasta ahora, el marco legal que regulaba el Secreto Empresarial era disperso y muy fragmentado entre diferentes normativas. “En ese sentido, Estados Unidos lleva mucha ventaja a Europa porque allí existe una jurisprudencia para ello desde el siglo XVIII”, aseguró Javier Fernández-Lasquetty, socio del despacho especializado en la protección de activos intangibles Elzaburu. “Esta ley era necesaria hace mucho tiempo y tenemos que verla como una buena noticia”, añadió.

Estas declaraciones se hicieron ayer durante la jornada “Preservar la I+D. Patentar o Proteger el know-how a la luz de esta nueva Ley de Secreto Empresarial”, organizada por el despacho Elzaburu y por ASEBIO, donde se abordó la aplicación de la ley en sectores tan importantes como el de la biotecnología, “un campo donde se están realizando grandes progresos en áreas como la medicina o la agricultura”, según explicó Antonio Tavira, CEO de la firma. 

“El Secreto Empresarial no es una cosa de hoy, es de ayer, ya desde empresas que, como Cocacola, han protegido su fórmula secreta o como la salsa de Kentucky Fried Chicken”, expuso Fernández-Lasquetty. Al igual que las patentes tienen mecanismos de protección claros, el debate viene sobre cómo proteger el know-how: toda aquella información valiosa que una empresa va generando a medida que avanza en una investigación. No todo se puede patentar, pero el know-how debería poderse proteger para así salvaguardar la innovación en las empresas. Con la nueva Ley, según el experto, podemos actuar en relación con la información, pero también con las personas, desde empleados y clientes hasta proveedores externos de servicios.

La mayor fuga de secretos empresariales se da por parte de nuestros trabajadores que, inconsciente o conscientemente, desvelan partes importantes del secreto”, aseguró, aconsejando para ello invertir en formación para evitar esas fugas, una acción complementaria a los contratos de confidencialidad; o bien adoptar precauciones como evitar que un solo empleado tenga conocimiento del proceso completo y lo pueda reproducir fuera de la empresa. Respecto a los agentes externos que pueden robar la información “solo podemos protegernos a través de la ciberseguridad”, añadió.

Javier Fernández-Lasquetty definió el texto de la nueva normativa como “muy completo” porque delimita como objeto susceptible de ser protegido cualquier ámbito de la información o conocimiento que mantiene una empresa o del desarrollo de su negocio. Contempla la violación del secreto en relación con la obtención de mercancías ilícitas, la utilización de este secreto y, además regula una responsabilidad de carácter objetivo en determinados supuestos de comercio de productos y servicios que vulneren el secreto empresarial. “La ley puede traer una mayor seriedad y tendremos que tener mucho cuidado en todas las medidas adoptadas para proteger nuestro secreto desde el minuto cero”, dijo.

En España somos muy innovadores, visto el gran número de peticiones de patentes, el problema es la protección de esa innovación, sobre esto sí que hay un gran desconocimiento”, aseguró Patricia Salama, experta en patentes biotecnológicas de Elzaburu. El registro de patentes conlleva un riesgo, por eso la experta recomienda realizar un “exhaustivo análisis de patentabilidad” para ver si la innovación cumple requisitos tales como la novedad, la suficiencia en la descripción y la evaluación de la actividad inventiva, ya que el objeto de patente debe superar el actual estado de la técnica.

Las invenciones biotecnológicas van en aumento en nuestro país, según fuentes de la Organización Internacional de la Propiedad Intelectual (OMPI). Si en el año 2006 se presentaban 33.554 solicitudes de patentes, en 2016 fueron 55.479. La gran mayoría se dan en el sector farmacéutico. Se pueden patentar moléculas, proteínas y sus secuencias, plantas, animales, células humanas, fármacos, procesos de obtención, dispositivos médicos, e incluso tests de diagnósticos.

Por su parte, Víctor González de Rumayor, director de I+D de la empresa ATRYS HEALTH estimó que “la Ley de Secreto Empresarial nos va a traer nuevas oportunidades” a los proyectos de medicina de precisión que se dedican al diagnóstico, como es el caso de ATRYS, que en los últimos años ha invertido 15 millones de euros en I+D. La inversión en innovación es especialmente importante en el diagnóstico de cáncer y los tratamientos de tumores. “Según los informes públicos, una de cada dos mujeres y dos de cada tres hombres serán diagnosticados de cáncer a lo largo de su vida. Necesitamos investigaciones para ver cómo el tumor va cambiando en cada persona”.

El director de investigación y desarrollo habló de un proyecto innovador que consiste en realizar biopsias líquidas a través de la sangre para el tratamiento de estos tumores. “Es algo que no se puede patentar porque pertenece a las leyes de la naturaleza, pero entonces ¿cómo protegemos el fruto de nuestras investigaciones? Quizá esta nueva ley nos dé la solución”, explicó, añadiendo que “existe una gran carencia en España de información sobre las patentes”.

Eduardo Quemada, General Manager de PLANT RESPONSE (una spin-off de la Universidad Politécnica de Madrid que genera productos naturales para proteger a las plantas de agentes externos), también analizó cómo la ley del secreto empresarial puede ayudar a la biotecnología .“En este sector nos viene muy bien la ley porque tenemos cientos de know-how generados a partir nuestra actividad”, explicó.

No obstante, Eduardo destaca la dificultad de proteger el secreto empresarial para las pequeñas empresas, en parte por desconocimiento y en parte por la complejidad para establecer protocolos seguros cuando se cuenta con pocos medios.

Concluyó el acto Ion Arocena, Director General de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO), quien organizó el acto junto a Elzaburu. Arocena, al igual que el resto de los ponentes, aplaudió la nueva ley, pero recordó a los asistentes de la necesidad de que “los marcos legales sean estables sobre todo en estos tiempos líquidos” para poder seguir hacia delante en el camino de la innovación. 

Destaca que esto se debe a que los proyectos biotecnológicos pueden tardar años en dar frutos desde las primeras inversiones y a que la valoración de las empresas de este sector se apoya fuertemente en proyecciones de futuro: expectativas de ventas sobre la base de ventajas competitivas, que a su vez se construyen sobre patentes y secretos empresariales, esencialmente.

Por tanto, para Ion Arocena, un marco que permita realizar proyecciones sobre la base de un marco normativo estable facilitará mayores triunfos para el sector de la biotecnología en España.


Sobre Elzaburu

 

ELZABURU es una firma especializada en propiedad industrial e intelectual y tecnologías de la información, cuya misión es proteger, defender y poner en valor la innovación y creaciones de sus clientes.

 Su equipo de profesionales, formado por abogados y expertos técnicos de diversas áreas (ingenieros químicos, biotecnólogos, físicos, etc.), asesoran, gestionan y controlan la defensa legal y la protección de los derechos en todas las etapas y escenarios posibles, proporcionando siempre soluciones eficaces de asesoramiento integral.

ELZABURU asesora a todo tipo de clientes, desde las grandes corporaciones hasta las pymes, acompañándoles y colaborando en su proceso de expansión nacional e internacional.

http://www.elzaburu.es/es/