¿Cómo protejo mi moto de posibles robos?

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Por ello, es imprescindible la prevención y conocer los distintos sistemas antirrobo que existen es algo fundamental. Desde los sistemas de alarma, los localizadores GPS o los anclajes para garaje, hasta los populares candados y cadenas, la oferta es amplia y variada. Los expertos de AMV, hacen un repaso sobre cuáles son los principales antirrobos del mercado y cómo elegir el que mejor nos convenga:
 
1. Principales antirrobos de moto 
La oferta de antirrobos es amplia y variada, al elegir uno u otro debemos de tener varias cosas en cuenta como si hacemos un uso intensivo de la moto durante la semana y es mejor adquirir un sistema antirrobo que sea fácil de usar y transportar, o donde aparcamos, si es una zona segura y está vigilada. Combinar distintos tipos de antirrobo puede ser también la solución, en cualquier caso, estos son los principales antirrobos de moto del mercado:
 
Antirrobos de disco. Son pequeños, ligeros y económicos, y una opción bastante cómoda si nos desplazamos a diario en moto. Se colocan en el disco de freno delantero y suelen tener un cable de alerta que va desde el antirrobo hasta el puño del acelerador para avisarnos que debemos quitarlo antes de iniciar la marcha. Algunos modelos, además, cuentan con una alarma volumétrica de hasta 120 decibelios.
 
Antirrobos de horquilla. Tienen forma de U y en su extremo se complementan con un mecanismo de cierre extraíble. Pueden colocarse tanto en la horquilla de la suspensión como en la rueda trasera. Cuanto más grueso sea el grosor del antirrobo, mucho mejor, y al igual que sucede con los antirrobos de disco, se transportan fácilmente en el día a día.
 
Antirrobos de cadena. Aunque ahora están recubiertas con un funda textil resistente e impermeable y las más seguras se fabrican en acero endurecido o cementado, son pesadas y ocupan bastante espacio, siendo recomendable contar con un baúl trasero o unas maletas laterales para guardarlas. Además, lo mejor es combinarlas con candados de calidad y que incluyan una alarma volumétrica.
 
Antirrobos articulados. Similares a las cadenas, pero más sofisticados. Tienen una estructura de casquillos o secciones metálicos, más resistente a cortes y taladros, que está recubierta de una capa o funda de plástico que la protege de la humedad.
 
Antirrobos de manillar. Especialmente indicados para scooters, unen el manillar con una parte del vehículo, normalmente, el asiento.
 
Antirrobo de moto para garaje. Los hay de dos tipos: Una caja metálica de grandes dimensiones, fija o giratoria, que va anclada al suelo mediante tornillos de seguridad en la que se introduce la rueda delantera de la moto. La otra opción son unos pequeños anclajes o cepos que se fijan al suelo de la plaza de garaje con tornillos de seguridad y se combinan con cadenas.
 
Antirrobos de moto sonoros. Está claro que quienes deseen disfrutar de unos elevados niveles de seguridad deben instalar una alarma en su moto. Tradicionalmente, las alarmas eran acústicas, pero ahora también son bidireccionales y envían una alerta al teléfono móvil si detectan algún movimiento extraño en el vehículo. Incluso facilitan apagar y encender el motor de manera remota.
 
Localizadores GPS. Envía una alerta a nuestro smartphone si registra algún movimiento extraño cuando la moto está aparcada y posibilita geolocalizar su ubicación y hacer un seguimiento del vehículo, en tiempo real, en el caso de que sea robado. En dicho supuesto, deberemos comunicar la sustracción de nuestra moto cuanto antes a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y dejar que sean ellos quienes se hagan cargo del rastreo y la recuperación.
 
Cortacorrientes. En este caso, deberemos acudir a un taller de confianza y solicitar que nos instalen un interruptor u otra solución que impida a los ladrones poner en marcha la moto.
 
Por cierto, algunos motoristas anclan los antirrobos de horquilla, de cadena o articulados al mobiliario urbano. Una práctica que, si está prohibida en las ordenanzas municipales de nuestra ciudad puede acarrearnos una sanción, por lo que, antes de hacerlo lo mejor es que nos informemos en el ayuntamiento para no ser multados.
 
2. Materiales de los antirrobos de moto
Lógicamente, los materiales empleados en la fabricación de un antirrobo de moto condicionan su nivel de protección. Estos estos son algunos de los utilizados:
 
Acero inoxidable
Es habitual encontrarlo en los antirrobos de disco, no ofrece mucha resistencia al corte, pero sí ante la corrosión.
 
Acero templado
Muchos candados en U están fabricados con este material. Es resistente a los cortes y a los intentos de robo con sierra, pero puede resultar vulnerable a los mazazos.
 
Acero cementado
También conocido como acero endurecido, es propio de los antirrobos de cadena y brinda una gran resistencia.
 
3. Tipos de cerraduras
El material de un antirrobo de moto no es lo único a considerar. También es fundamental considerar las características de las cerraduras:
 
Cerraduras tubulares
Como revela su nombre, se abren con llaves que tienen forma de tubo. Son fáciles de vulnerar.
 
Cerraduras antiganzúa
Gracias a su tambor de pines, es difícil que sean abiertas por quienes usan ganzúas para cometer robos.
 
Cerraduras antitaladro
Algunos ladrones utilizan minitaladros para abrir cerraduras. Comprar un antirrobo con este tipo de cerradura evitará que puedan abrirlas.
 
Cerraduras de discos
En esta clase de cerradura, todos los discos interiores han de estar correctamente alineados para poder abrirse.
 
Cerraduras inteligentes
Por último, hay cerraduras que funcionan con un mando a distancia o el teléfono móvil y disponen de alarma.
4. ¿Qué hacer para prevenir el robo de la moto?
Los sistemas antirrrobo son imprescindibles, pero no siempre son infalibles. Por eso, desde AMV recomiendan poner en práctica algunos consejos básicos que ayudarán a los motoristas a proteger sus motos: 
 
Guardar la moto en una plaza de garaje ya sea privada o de un parking comunitario.
Cubrir la moto con una funda; suele ayudar a que pase desapercibida y que los ladrones no identifiquen de qué moto se trata, puesto que muchas veces, buscan modelos concretos.
En la calle, aparcar en lugares transitados o vigilados, evitando aparcar junto a furgonetas u otros vehículos u objetos que obstaculicen la visibilidad.
Bloquear la dirección y combinar antirrobos mecánicos y electrónicos.
No dejar nunca la moto en marcha, ni con las llaves puestas.
Personalizar nuestra moto puede ser otra medida eficaz, y, en caso de robo, puede facilitar las labores de recuperación.
5. Seguro de moto con cobertura antirrobo
Además de utilizar sistemas antirrobo y tener en cuenta ciertas medidas preventivas, , los expertos en seguros de moto de AMVrecomiendan incluir la cobertura de robo e incendio en el seguro de nuestra moto. Al incluir esta cobertura, estaremos cubiertos ante la sustracción o apoderamiento ilegítimo de la moto o de alguna de sus piezas. Si esto nos llega a suceder, estos son los pasos que debemos seguir: 
- Denunciar el robo ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. 
- Entregar una copia de la denuncia a la entidad aseguradora en un plazo de siete días.
- Transcurrido un mes sin noticias del paradero de la moto, la compañía procederá a indemnizar.
- Si una vez cobrado el dinero apareciese el vehículo, tendríamos dos opciones: renunciar a la moto o quedárnosla tras devolver la indemnización al seguro.