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¿POR QUÉ ES UNA GIGANTESCA MENTIRA QUE USTED ESTÁ DESTRUYENDO EL PLANETA?

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¿ Somos todos equitativamente responsables del catastrófico cambio climático que se está produciendo en nuestro planeta?

Según el periodista Pascual Serrano existe hoy un planteamiento dominante los medios de comunicación que establece responsabilidades responsabilidades en los diversos causantes de la catástrofe ecológica, poniéndolos a todos a un mismo nivel . Serrano, en este artículo, prueba que no es así. Y, además, ofrece pruebas contundentes que ponen en evidencia a los auténticos responsables del cambio climático en marcha.

ESTRACTADO DEL ARTÍCULO DE PASCUAL SERRANO  "¿POR QUÉ ES MENTIRA QUE USTED ESTÁ DESTRUYENDO EL PLANETA?

   Medios de comunicación y gobernantes no cesan de enviarnos mensajes, recomendaciones e incluso leyes destinadas a que actuemos para frenar el calentamiento global y salvar el planeta. La pregunta es si de verdad la gente sencilla somos responsables de su deterioro y tenemos en nuestras manos su rescate. No seré yo quien niegue la idoneidad de las recomendaciones, pero es bueno preguntarnos cuánto hay de verdad en esos razonamientos de que todos somos responsables y que cambiando yo mis hábitos puedo salvar el planeta. Es evidente que ese planteamiento no diferencia responsabilidades, que nos pone a todos al mismo nivel o, dicho de otro modo, disuelve a los grandes responsables en el compromiso de cada uno de nosotros.

¿Somos todos igual de responsables?

    En Francia el Gobierno, con el objetivo de reducir las emisiones de carbono, aprobó la supresión de los vuelos internos de las rutas que puedan cubrirse en tren en un periodo inferior a las dos horas y media. Es decir, los responsables de las emisiones contaminantes de los aviones son una minoría de ricos. Según la misma investigación, las aerolíneas emitieron en ese año mil millones de toneladas de CO2 y se beneficiaron de un subsidio de 84 mil millones de euros al no pagar por el daño climático que causaron. De modo que parece que no somos todos igual de responsables en este tema.

Los superricos

      Examinaron la huella ecológica que generaban los «commodities de lujo», concretamente los superyates, las superviviendas, los vehículos de lujo y los jets privados. Según el estudio, «tomados en conjunto, la construcción y el uso de estos artículos en los Estados Unidos por sí solos probablemente crearán una huella de CO2 que supere a las de naciones enteras». Es por ello que los investigadores no dudan en calificar el consumo excesivo de los ricos como «criminal» en términos de daño ecológico.

 
Aviones privados

     Según el estudio, solo en Estados Unidos hay registrados unos 15.000 y operan un total de 17 millones de horas al año. Según la investigación, toda la nación de Burundi produce menos de la mitad de las emisiones de carbono que la élite de los Estados Unidos solo con sus aviones privados, por no hablar de sus autos de lujo, sus supercasas y sus superyates. Un estudio de la The Royal Geographical Society y recogido por el portal australiano de la comunidad académica e investigadora The Conversation calculó la huella de carbono que dejan las fuerzas militares de los Estados Unidos.

Fuerzas Militares de Estados Unidos

    En 2017 las fuerzas militares norteamericanas compraron unos 269.230 barriles de petróleo al día y emitieron más de 25.000 kilotoneladas de dióxido de carbono con la quema de esos combustibles. Las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos adquirieron combustible por valor de 4.900 millones de dólares, la Armada, 2.800 millones, seguida por el Ejército , con 947 millones, y los Marines, con 36 millones.

Gasto militar mundial

      EEUU está en el primer lugar del ranking, con un presupuesto de 778.000 millones de dólares, mientras que la Unión Europea en su conjunto gastó 232.000 millones de dólares, de los cuales 17.400 millones correspondieron a España. Es evidente que si se quiere reducir las emisiones de CO2 y actuar sobre el futuro del planeta esta industria es más importante que lo que hacen muchos ciudadanos. Mientras el sistema de producción de mercado necesita producir y destruir constantemente, se le echa la culpa al ciudadano y se le responsabiliza del futuro del planeta. Una investigación de ITV News mostró que Amazon destruye millones de artículos sin vender cada año, productos que a menudo son nuevos y no se usan.

Amazon y la destrucción de productos

     Lo que es indiscutible es que las culpabilidades sobre el deterioro del planeta son muy dispares. Según estudio de Oxfam y el Instituto del Medio Ambiente de Estocolmo del pasado año, el 1% más rico de la población mundial ha sido responsable de más del doble de la contaminación por carbono que la mitad más pobre de la humanidad, conformada por 3.100 millones de personas. Y la tendencia es que los más pobres siguen bajando sus emisiones y los ricos subiéndolas, incluso dentro de los países ricos. El 1% más rico las incrementó en un 5%.

Que mi padre no coma carne

      En nombre del ecologismo y para salvar el planeta existe toda una campaña mundial que sugiere que mi padre, que vivió el hambre y la precariedad en la posguerra española, no coma un filete a la plancha. Algo parecido con el coche, a pensionistas o jornaleros que viven en zonas rurales donde no existen transportes públicos, muchos retirados al inicio de la pandemia, en nombre del medioambiente, se les sube el precio del gasoil de sus vehículos mientras se destinan millones para que los adinerados reciban subvenciones por comprarse un coche eléctrico. Mientras las empresas siguen produciendo y vendiendo con envases y embalajes innecesarios, ydestruyendo stocks que no pueden vender, a los ciudadanos se les exige, chip de control incluido, que separen esas toneladas de residuos.

Fabricar tus compresas reciclables

    Se le pide a ciudadanos humildes que viven hacinados en ciudades dormitorio que recurran a huertos de autoconsumo o compren frutas y verduras ecológicas que valen tres veces más en lugar de las ofertas del hipermercado, a que compren productos hechos a mano de artesanos en lugar de los baratos industriales, que desembolsen 20.000 euros para un coche eléctrico porque el Estado les pagará otros 10.000, que paguen 5.000 euros por colocar paneles solares en su vivienda, que paguen por circular por carreteras nacionales construidas con dinero público y por las bolsas de plástico del supermercado, que se compren una casa moderna, sostenible y aislada del frío y del calor y no una de segunda mano de veinte años de antigüedad que es a lo más que pueden aspirar, que compren electrodomésticos de máxima calificación energética aunque sean más caros.

Sensibilizarnos pero señalar a los responsables

    Y mientras se exige eso a los ciudadanos sencillos, hemos repasado los 15.000 aviones privados que hay censados en Estados Unidos consumiendo combustible como todo un país de África, millonarios con casas que han necesitado talar 380 árboles para ser construidas, 300 superyates que arrojan 284.000 toneladas de dióxido de carbono al año y un ejército estadounidense que consume más petróleo que 140 países del mundo.

* De Sputnik