El castigo de las eléctricas: así sería un gobierno entre PSOE y Podemos

Economía
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El 28 de abril dejó un vencedor y demasiada gente expectante a los movimientos de dicho vencedor; sobre todo por el abanico de alianzas que necesita para llegar al Gobierno.

El PSOE tiene 123 diputados, Unidas Podemos 42, los segundos ofrecen gobernar junto a los primeros. En ese escenario, el sector energético está preocupado aunque en público no quieren mostrar esa sensación.

Pese al tópico de Ciudadanos posicionado como formación afín al Ibex 35, la realidad es tozuda y los despachos quieren algo así. Las grandes eléctricas saben que la unión entre Albert Rivera y Pedro Sánchez sería mucho más cercana a sus intereses, sobre todo porque Pablo Iglesias y su equipo han sido muy guerreros contra estas compañías durante la campaña electoral.

Así, un eventual Gobierno de socialistas con morados llevaría a mayores exigencias en materia de transición energética, y eso suele golpear los márgenes de resultados de las empresas. Sobre todo en plena expansión inversora por el acople de las renovables y las gestiones nucleares.

Hasta ahora, fuera del Gobierno, Unidas Podemos ha exigido cosas a la ministra del ramo, Teresa Ribera -todas más o menos realizables-; pero si llegara a formar parte del Ejecutivo, esas exigencias serían mucho mayores. Y todas tienen un denominador común. Según un reciente informe de JPMorgan sobre el resultado electoral español, hay tres demandas que puede llevar a cabo la formación morada y que impactaría de manera directa en las eléctricas.

La primera exigencia, según traslada el informe, sería retocar posibles impuestos sobre la energía hidroeléctrica. Una vez que los problemas nucleares parecen controlados, la hidráulica es la tecnología que presenta “un escenario de precios mayoristas de energía moderadamente altos”. El problema surgiría si se metiese mano en forma de gravamen. Básicamente porque este tipo de tecnología mantiene un peso muy importante en el mix energético y desde hace tiempo los grupos políticos más beligerantes contra las energéticas alzan la voz en este sentido.

BONO SOCIAL Y REFORMA DEL MERCADO

Otra de las claves que plantea JPMorgan tiene que ver con las ayudas en materia energética a las rentas bajas. En este aspecto, el PSOE ha trabajado bastante, pero a buen seguro que Unidas Podemos querrá llegar un paso más allá.

El informe aclara que “las tarifas sociales actuales se establecen como decisiones temporales, mientras que España hace la transición hacia un esquema más ambicioso para abordar la pobreza energética”. En este contexto, estas ayudas terminan saliendo del pago que hacen las eléctricas. La firma de análisis estima que sería extraño que las empresas cobrasen a unos clientes de más con el fin de recabar dichas ayudas, puesto que al final es así como sucede. Todo ello en un escenario de mayor competencia, puesto que los grandes grupos petroleros se han incorporado al negocio de la comercialización de electricidad. Por lo tanto, el margen de precios ajenos a la regulación es un conflicto para las empresas.

Por último, la posible entrada de Unidas Podemos en un gobierno de coalición empujaría a tener que reformar el mercado mayorista, uno de los problemas de facto en el recibo de la luz y que, por lo tanto, la formación morada entiende como prioritario. Además, se trata de un conflicto que lleva años sin resolverse, y por lo tanto Pablo Iglesias exigiría no demorar el asunto.

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