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Colmenar Viejo

El nombre del municipio se vincula desde antiguo con el lugar que ocupaban las casas de Diego González Primo, donde había, según dicen, un colmenar y cerca de éste tenía su morada un anciano, conocido con el apodo de "el viejo". Próximo a este lugar pasaba el camino de Alcalá de Henares a Segovia, que cruzaba el Manzanares por los puentes Grajal


Marco geográfico
Situado a algo más de 30 kilómetros de la capital, Colmenar Viejo es, con sus 18.250 hectáreas de extensión, uno de los municipios más grandes de la Comunidad de Madrid, después de la capital. Dada su gran extensión, limita con 13 municipios: Tres Cantos, Madrid, Hoyo de Manzanares, Becerril de la Sierra (en dos zonas discontinuas), Cerceda, Manzanares El Real, Soto del Real, Miraflores de la Sierra, Guadalix de la Sierra, Pedrezuela, San Agustín de Guadalix, Algete y San Sebastián de los Reyes.

Picture colmenareño destaca por sus encinares (Quercux ilex), con retamares, tomillares y jarales. No tiene grandes altitudes (883 m. sobre el nivel del mar); tan solo son destacables el Cerro de San Pedro (1.423 m.) y Cerro Longo (1.087m .) La explotación tradicional del carbón ha ido modificando, a lo largo de la historia, el paisaje. Ha aparecido el monte bajo y, como resultado de la explotación ganadera, principalmente vacuna y caballar, la dehesa ha ido cobrando protagonismo.


El paisaje

Este municipio se caracteriza por tener un alto número de ganaderías, incluso la considerada como la más antigua de España (Gómez Aleas). En pocos lugares se puede contemplar, como en Colmenar Viejo, al toro desenvolverse en su habitat; un auténtico espectáculo de fuerza.

Dentro de la fauna que habita en Colmenar Viejo hay que destacar la comadreja, el zorro, el tejón y el turón. En cuanto a las aves, resulta muy fácil ver cigüeña blanca, cernícalo primilla, carbonero común, urraca, grajilla, herrerillo, jilguero, mirlo, mochuelo común, abejaruco, ruiseñor común y alcaudón. En los ríos, ánade real, gallina de agua y andarríos chico y, sobrevolando el término municipal, desde buitre negro a buitre leonado, pasando por águila imperial..


Cuenca Alta del Manzanares
Colmenar Viejo se caracteriza, igualmente, porque gran parte de su territorio está incluido en la Cuenca Alta del Manzanares, por lo que algunos espacios están sometidos a un alto nivel de protección. Es el caso de la Dehesa de Navalvillar (1.100 has.) Toda la zona pertenece a la Cuenca del Tajo, dividiéndose a su vez en dos: la del Manzanares y la del Jarama. El Manzanares cruza el municipio de norte a sur.

En su margen derecha desembocan los arroyos de Valdeurraca, Prado Bodonal, Navahuerta, Calvache y Navasol. Por su izquierda recibe el agua de los arroyos de Navalmojón, de las Dehesas, Navallar, Navarrosillos y Cerro Negro. El arroyo más significativo es el de Tejada, que nace en las laderas del Cerro de San Pedro para incorporarse, ya en El Pardo, al Manzanares.

En cuanto al clima, dada su proximidad a la Sierra del Guadarrama, podemos encontrar varios tipos de clima Mediterráneo Continental templado, con valores medios de 10º a 16º centígrados y una precipitación media anual entre los 700 y los 900 mm.


Las comunicaciones

El sistema de comunicaciones del municipio con su entorno ha ido mejorando con el paso del tiempo hasta llegar a una completa red de infraestructuras tanto por carretera como por ferrocarril. Desde Madrid se llega a Colmenar Viejo por la autovía comarcal 607 y también utilizando la red de Cercanías de Renfe. Dos líneas de autobuses conectan el municipio con el intercambiador de Plaza de Castilla; una tercera comunica Colmenar Viejo con otros municipios de la Sierra del Guadarrama. Por otra parte, dos líneas de autobuses conectan el casco urbano con la Estación, y viceversa.

Además, desde Colmenar Viejo se puede llegar hasta la N-l, por la carretera de San Agustín de Guadalix, y hasta la N-VI, por la carretera de Hoyo de Manzanares.


Arqueología

Colmenar Viejo cuenta con un importante número de yacimientos arqueológicos. Gracias a los trabajos paleontológicos realizados en la zona, se conocen las características del clima, la flora y la fauna de hace más de 100 millones de años. Del Paleolítico se han encontrado algunas piezas talladas en sílex y de la Edad de Bronce, cerámicas con incisiones en los bordes.

Sin lugar a dudas, de la época que más restos se han encontrado es del Medievo, y más concretamente del período hispano-visigodo (s.VI-s.VII). En Colmenar Viejo, al igual que en otros municipios de la zona, se han encontrado ves­tigios de varias comunidades rurales dispersas. En Navalvillar se puede observar una zona de viviendas, con una calle que delimitaba dos espacios diferenciados: uno, dedicado al habitat familiar y otro, a los servicios. También son destacables las áreas cementeriales, siendo las más conocidas la de Remedios y la de Fuente del Moro.

El ritual de enterramiento es parecido, aunque en el caso del yacimiento de Fuente del Moro, las sepulturas excavadas en la roca conviven con las cistas, formadas con lajas de piedra donde se metían los ataúdes o parihuelas, mientras que en las excavadas en la roca se realizaban con un simple sudario. En ambos casos se han encontrado ajuares, formados por pequeñas jarritas. En el caso de las excavadas en la roca, el ajuar es tardorromano: un ungüentario de vidrio de cuerpo bulboso.

En cuanto a la necrópolis de Remedios, donde está situado el Santuario de la Patrona de Colmenar Viejo, Ntra. Sra. de los Remedios, cuenta con varias sepulturas, todas excavadas en la roca, con un caso muy singular: se reutilizaba el mismo espacio para incluir dos enterramientos. El ajuar funerario hallado es muy similar al de la Fuente del Moro, destacando una jarrita decorada con dos bandas de seis líneas incisas.
Ermitas y capillas

El centro de la vida religiosa de Colmenar Viejo ha sido su iglesia parroquial, bajo la advocación de Nuestra Señora Santa María, titularidad que cambiaría a Asunción de Ntra. Sra. en la segunda mitad del s. XVI. En la actualidad, está considerada Basílica.

Ya existían cuatro ermitas en el s. XV: San Bartolomé -reconvertida en Ntra. Sra. de los Remedios a finales del s. XVII-, San Pedro -en el Cerro que lleva su nombre-, Santa Lucía-San Andrés, situadas en un pequeño cerro donde está actualmente el depósito de agua y San Sebastián, localizada cerca de la plaza de toros.

En la actualidad encontramos varias capillas y ermitas en el término municipal. Quizá, una de las más visitadas sea la Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios, situada a unos cinco kilómetros del centro, en la Carretera de Guadalix. Alberga la imagen de Ntra. Sra. de los Remedios, Patrona de Colmenar Viejo, que fue descubierta en 1914 cuando, durante una reforma de la anterior imagen, llamada de vestir, se descubre oculta en su interior. Esta pequeña imagen responde a la tipología de Virgen senlada en un trono con el Niño senlado en su rodilla izquierda que históricamente tiene su período de explendor a partir del siglo XII.

En cuanto al edificio, deslaca la existencia en un lateral de un pilar de piedra con dos tipos de inscripciones. El primero, situado en su parte posterior, tiene seis letras de origen latino, abreviaturas de TER AVC, y podría tratarse de un mojón indicativo de los límites de separación entre territorios administrativos de la época romana. La segunda inscripción, de fecha desconocida y difícil lectura, trata sobre la fecha en la que se halló la actual imagen de la Virgen.
La Ermita de Santa Ana, situada a las afueras del casco urbano (Carretera de Hoyo de Manzanares), existe al menos desde el siglo XVI. Destaca de su arquitectura su puerta de entrada rematada con un arco de medio punto con grandes dovelas.

La Ermita de la Soledad se encuentra, igualmente, a las afueras de la localidad. El primer cuerpo del edificio corresponde a mediados del siglo XVI, destacando una puerta monumental adaptada al tamaño de las imágenes religiosas de la época.

Entre las capillas hay que destacar la de San Francisco (s. XVI), ubicada en la plaza del mismo nombre, y que consta de una sola nave con pilastras de ladrillo y muros de sillarejo.

La Capillade Santa Ana (C/ Feria) fue edificada a continuación del desaparecido Hospital para Pobres, cuya monumental entrada está actualmente delante de la ermita de Ntra. Sra. de los Remedios. La actual puerta de la capilla se abre con un arco de medio punto de gran dovelaje y enmarcado por un alfiz con ménsulas que se quiebra en el lugar donde está tallada una pequeña escultura, en la parte superior, representando a Santa Ana, la Virgen y el Niño. El interior se abre con un patio interior y, a su izquierda, con la capilla de forma cuadrangular con techumbre de madera de estilo mudejar y decoraciones de época renacentista. Hasta aquí se traslada los viernes de las fiestas patronales la ima­gen de Ntra. Sfa. de los Remedios.


Colmenar Viejo, un privilegio

Colmenar Viejo ha sido tradicionalmente un lugar de paso para los caminantes que iban desde la Villa de Alcalá de Henares hasta Segovia y viceversa. Cuentan que aquí vivía un "viejo" que tenía una posada frecuentada por quienes realizaban dicho recorrido. Este "viejo" tenía un colmenar... lo que hizo que este lugar fuera conocido por "el Colmenar del Viejo", nombre que fue cambiando hasta llegar al actual Colmenar Viejo.

Tradicionalmente ha sido un lugar de paso por el que transitaron los Reyes Católicos en sus desplazamientos desde Valladolid a Madrid. Incluso, la Reina Isabel pernoctó en una vivienda situada junto a la actual Basílica de la Asunción de Ntra. Sra.

Después de múltiples avatares, propios de los acontecimientos históricos del país, Colmenar Viejo consigue en 1504 que se produzca un acontecimiento fundamental para su posterior desarrollo. La Reina Isabel La Católica, muy enferma, decidía que, por sus características, Colmenar Viejo debía contar con los privilegios de una Villa. Su esposo, Fernando El Católico, firmaba el Privilegio de Villazgo para Colmenar Viejo el 22 de noviembre de ese año, lo que significaba alcanzar la segregación administrativa del Real del Manzanares y el inicio de una nueva etapa ya en solitario.


Ciclo festivo

Los colmenareños se caracterizan por haber mantenido con el paso del tiempo sus tradiciones más emblemáticas. Este hecho se manifiesta especialmente en las fiestas más tradicionales que aún se celebran.

2 de febrero. Fiesta de "La Vaquilla", considerada de interés turístico nacional. Consiste en que varios grupos, de más de veinte jóvenes cada uno. se visten de vaquilleros, uno lleva a hombros la "vaquilla" (armazón de madera profusamente decorado), otro (el "jefe" de grupo) viste de mayoral y el último personaje es el taleguero. Estos grupos bailan la "vaquilla" en la Plaza del Pueblo.

2 de mayo. Fiesta de "La Maya". Se montan altares adornados con flores y colchas en distintos puntos del municipio. Una niña, vestida con enaguas blancas y un mantón de Manila atado a la espalda, se sienta en él muy seria y sin hablar. Mientras, el resto de las niñas, ataviadas igual pera con el mantón puesto correctamente, piden dinero a los curiosos con una bandejita y un cepillo.

Último fin de semana de agosto. Fiestas Patronales en honor de Ntra. Sra. de los Remedios. La Virgen es trasladada desde la Ermita por los feligreses hasta la Capilla de Santa Ana y, al día siguiente, a la Basílica de la Asunción de Ntra. Sra. para, el martes, trasladarla de nuevo a su morada.